1988
Unos de los máximos exponentes del metal británico despachando AOR.
Los guitarrazos brillan por su ausencia,a cambio tenemos melodías que pretenden ser exquisitas,pero se quedan en eso,en pretensiones.El destino del álbum sería el fracaso,aunque el intento de ñoñez no se produjo de un día para otra,su anterior entrega también contenía elementos parecidos,aunque no tan marcados.Supuso un trauma para sus seguidores,no sueno a Saxon para nada.
quí un ejemplo,encima una versión.
Abandonaron la senda de lo maldito y volvieron a lo suyo.

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