
1991
Está bien probar de todo en esta vida,pero en su justa medida.
Después de saborear el éxito masivo con su anterior obra,el señor Fournier lo vio claro,hacer lo mismo de nuevo.Lo que le salió ya no era novedoso como antes,por mucho que te juntes con el mecenas del AOR,que llames a lo más granado de dicho estilo...Si no sale,no sale y ya está.
Demasiada comercialidad para un artista que se caracterizaba por ser imprevisible.
No contento con hacerlo una vez bien,lo hizo dos y la jodió entera y verdadera.
Poderosos fueron los ochenta
Pronto el maestro se aburrió y volvió a lo básico.
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